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Calcule en su hijo/a sus lapsos de atención: su edad más dos minutos
Dado que los niños con TDAH pasan gran parte del día en la escuela, resulta fundamental que el maestro esté informado acerca del trastorno y que sepa trabajar realizando las adecuaciones pertinentes a las necesidades de sus alumnos con el fin de que aproveche al máximo su potencial.
A lo largo del trabajo de la Fundación Cultural Federico Hoth y de su experiencia en el acompañamiento y capacitación de maestros que atienden a niños y niñas con Déficit de atención e Hiperactividad (TDAH), se ha hecho evidente la preocupación por parte de los docentes por conocer estrategias prácticas que les ayuden a disminuir ciertos comportamientos inadecuados de los alumnos en el aula, que promuevan conductas deseadas y que, finalmente, favorezcan el proceso de aprendizaje del niño con Déficit de Atención e Hiperactividad que es el objetivo de la educación.
En este sentido, es básico que el maestro desarrolle tácticas que favorezcan el aprendizaje del niño en el salón, tales como: dar instrucciones claras y cortas, reducir los estímulos distractores en el aula, fragmentar actividades largas, animar y motivar al alumno constantemente reconociendo todo aquello que realiza de forma adecuada.
Según los expertos, las personas con déficit de atención tienen dificultades en la ejecución de sus actividades debido a que les cuesta poner atención, mantenerla, terminar la acción y evaluar los resultados. Este problema se relaciona con los lapsos de atención que, de acuerdo a un estudio realizado por Philippa Greathead en el año 2000, para niños con nivel de atención promedio se definen por la edad del niño más dos minutos, es decir, que si el niño tiene 6 años podrá estar concentrado en forma óptima durante 8 minutos, tras los cuales se distraerá y para luego volver a concentrarse.
En el TDAH los lapsos cortos de atención o la atención intermitente, exigen a los docentes mejorar el diseño y estructuración de las clases, hacer cambios en la planeación de las secuencias didácticas, tomar en cuenta la duración y complejidad de las tareas que dejan, y diseñar situaciones innovadoras que resulten interesantes para los niños y las niñas.
Se entiende por lapso de atención al período de tiempo que una niña/o atiende a alguna actividad que requiere concentración.
En la escuela, los lapsos cortos de atención característicos en niñas/os con TDAH, además de los problemas de aprovechamiento escolar, generan en el docente numerosas preocupaciones que resultan de no saber cómo atenderlos, lograr que se concentren, que estén en su lugar y que lleven a cabo las tareas de clase como lo hacen sus compañeros.
Para esto se recomienda mejorar el diseño y estructuración de las clases, organizar las secuencias didácticas de manera que se puedan aprovechar mejor estos lapsos; intercalando actividades que requieran de otro tipo de atención. Ha de considerarse que entre más entretenidas y llamativas sean las actividades, mayor será el periodo de atención; si ha de trabajarse con actividades largas, es conveniente fragmentarlas; procurar que las tareas en casa sean acordes a la duración de los lapsos de atención.
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